sábado, 12 de agosto de 2017

Sonreír

El cielo sin nubes, en un espiral gris, de hojas cayendo desde las estrellas
tú no puedes verme pero aún puedo dibujar tus pupilas
no encuentro acuarela para pintar tus lágrimas
solo fotogramas en cámara lenta, dispares
como atardeceres eternos, como eclipses de sol, de luna
no me gusta dibujarlas, prefiero el movimiento de tu cabello, la dulzura de tu voz
inventar palabras para aliviar tu dolor.

Y mis manos tienen las líneas de tus constelaciones
la melodía de la sonrisa infinita, el brillo de tus pasos breves, tiernos
quiero tomar tus manos y dejar tu silueta delineada en la arena
abre los ojos,
el cielo canta todas tus canciones, te abraza
Déjame volar contigo. No te rindas. No dejes de sonreír.

lunes, 29 de agosto de 2016

Time away

"Everybody needs a little time away" -la radio dijo leve, casi susurrando a los oídos. Luego tocó la pared, sintió el frío, vio los cuadros, uno ligeramente inclinado hacia la izquierda. Cerró los ojos. En sus sueños, ella dio algunos pasos antes de desaparecer por el corredor. La puerta fue como un portal hacia otra dimensión, sin espacio, sin agujeros negros llevándoselo todo a su paso. Pero él tenía el tiempo atrapado en una botella: su imagen como una fotografía, como daguerrotipo, como velero anclado en el mismo puerto, luchando contra el viento.
"Needs a little time". Su figura a través de la pared, quieta, indolente. Y sin poder tocarla. Sin saber de la existencia de sus palabras.

jueves, 23 de junio de 2016

Utopía

Las miradas a través de las nubes. Ellos hablan en idiomas diferentes, gesticulan diferente, escriben historias diferentes. En medio, ella pierde la mirada en el horizonte, en los rostros dibujados por la garúa. Él la observa desde su escondite. Cubrió su rostro, camuflado entre la niebla, entre el silencio visceral, trepidante. Ella no puede verlo, pero con sus pupilas se pueden escribir poemas, fantasías, arco iris con su olla de cristal, una y mil veces llena de oro.
Y susurra su nombre.
Al desaparecer, el desierto fue el mismo. Cogió sus cosas, continuó su camino. Ella se quedó en el reflejo de la luna llena, en el espacio negro que se ilumina con su rostro al cerrar los ojos. Entonces, decidió no volver a abrirlos. Tener su sonrisa atrapada para siempre.

miércoles, 8 de junio de 2016

Reino de sus sueños

Su sonrisa abriéndose paso por la ciudad
arco iris en el desierto, su piel rozando las nubes
oh cascada de naipes cayendo uno tras otro
se llena de colores, toma el brillo de las supernovas.

Sus pasos en mi laberinto,
¿quién podría dibujarla en el viento
si su mirada corta la respiración?
el tiempo es tocar sus manos, observar las constelaciones en sus pupilas.

Y se terminan todas las canciones
surgen los pétalos de crisantemo cayendo desde el firmamento
como palabras lanzadas al mar, como deseo a la última estrella fugaz:
querer seguir el camino de sus labios, buscando el rastro de su voz.

Como vagabundo bajo el sol, siguiendo la ruta hacia el reino de sus sueños.

jueves, 2 de junio de 2016

La resistencia

Doce cuarenta y tres, madrugada.
Las vertientes de las nubes golpeando mis cuerdas vocales
rasgo mi camiseta
inclino mis pensamientos, juego con idiomas nuevos
vago como un coyote
doce cuarenta y cuatro, cuarenta y cinco
el insomnio es una caldera de mentiras
las imágenes chocan entre sí, mienten a mis ojos
y me aprisionas otra vez, muro sin voz
eres la misma escoria, irónica grieta sin tiempo ni espacio.

Quizá he dejado de existir
por eso la soledad, el misterio del silencio
perdí el sentido del tacto
pero los fantasmas se perdieron en la isla
como golpes de tierra en una pecera
con mi nombre anotado en sus almas.

[Mi respiración era breve, me resistí a nacer]
Desesperado dibujo a mano alzada. Intocable.

Dejar de respirar

Nunca pude tocar tus manos
nunca pude ver el ocaso en tus pupilas
no pude contar tus pasos en la arena, dibujarte en el mar
nunca pude decir "las acuarelas de papel son mías,
tu sonrisa de invierno es mía".

Y aún conservo tu aliento en las madrugadas eternas
juro que jamás te fuiste, a pesar que no existes
y el pasado es el reloj efímero de medianoche
la figura eterna dibujada en mi pared
como anagramas, como lágrimas de escarcha.

No, no te necesito.
Aprendí a dejar de respirar.



miércoles, 18 de mayo de 2016

Run-of-the-mill

La mañana aprisionada entre nubes fúnebres.
Los charcos en las calles, los ojos entreabiertos.
El minúsculo rastro sobre los escalones.
El cielo nuevamente, el silencio atroz.
Él observó las puertas, todas cerradas, el corredor oscuro, indómito.
Estaba su silla, las esquinas, las baldosas, la luz tenue.
Luego la voz, dividiéndose en las paredes como agujero de gusano, como túnel del tiempo.
Se repite en voz baja: "no es real, no es real".
Las manecillas del reloj cantando la misma canción.
"El futuro no es tuyo, es una historia dando vueltas en círculos,
sarcástica".

jueves, 23 de abril de 2015

Madrugada

Cerró los ojos.
Vaya, la mañana larga, el cielo gris, las voces en la calle, pereza, ojos nublándose, ojos despejándose, televisión, radio, noticias, agua en la cara, agua en el cuerpo, más radio, never get over you, 99, décadas de música, pausa tras pausa, la calle, el viento, los pasos cortos, las primeras sombras, crepúsculo, monólogos en blanco y negro, cielo oscuro, puertas cerradas, habitación.
Abro los ojos.
La dimensión del silencio es la mismo. Cortinas, el piso sin barrer, el techo en la misma posición, las paredes, el tiempo acumulando segundos, espacios congelados de uno en uno.
Los mismos ojos. La misma soledad.

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Aire

Acarició su espalda, fundidos en un abrazo largo, cálido. Luego, se separaron lentamente. Besó su frente. En un segundo recordó el primer abrazo, la primera caricia. El primer sentimiento de vacío en el universo, de única compañía.
Y la besó.
Cuando estuvo solo en su habitación, la vida fue nuevamente historias imaginarias, fuentes de la juventud, arco iris llenos de elfos, canciones interminables.
Y ahí la abandonó. Como la canción más perfecta, inolvidable.
El aire que siempre quiso respirar.

lunes, 24 de noviembre de 2014

La espera

Mirando los pedazos de viento tocar las estrellas
el polvo de sonrisas y regresos tibios en el tiempo
tus manos son girasoles volando por el firmamento
y tus labios mi luna llena, mi cuarto menguante, mi crepúsculo.

Yo no vivo en las constelaciones
pero mi voz calla tus canciones, tus amaneceres, tus minutos y segundos
se cierran los silencios que nunca tuvimos
y las noches tocando nuestro pasado, nuestro destino en las nubes
las caricaturas de un solo color.

Y miro tu rostro.

Nosotros somos un trazo en la arena que la marea no va a borrar.

Por eso te espero.
(sueño silente en dos dimensiones: la nuestra)