
Ya no sé escribir cuando las hojas en blanco se multiplican como pétalos de crisantemo, cerrando de par un laberinto de emociones, como mirando hacia atrás y creer que el rompecabezas se puede armar solo. Por eso miro tu rostro, el valor que me infunde me lleva a construir otra vez una nube azul, a volar por el cielo y dibujar el arco iris, la lluvia, la tormenta, la paz.
Te siento cerca y lejos a la vez.
Mientras una tierna forma de amar se mete en mis venas, le da color a mis pupilas, recita cada párrafo como de memoria, como si no costara nada decirlo.
Necesito tu sombra, así las ramas quieran abrazarme y cortarme la respiración. Necesito tu oxígeno, contigo siento que mis palabras se multiplican y cortan en dos el silencio.
Por eso a veces no sé que decir, sólo susurrar y observar como te extraño cada vez que no escucho tu voz. O como necesito observar tus ojos y acariciar tus hombros cuando nos quedamos solos.
Cómo te extraño cuando no escucho tu voz.
3 comentarios:
Recuerdo de una tarde increible, como todas la que paso contigo, visitando el santisimo, un spa! y compartiendo un abrazo eterno...
:(............. te extrañoooooooooo tbien
Y yo a ti mi vida.
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